{"id":370,"date":"2015-01-05T19:35:39","date_gmt":"2015-01-05T19:35:39","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/?p=370"},"modified":"2015-01-28T19:14:58","modified_gmt":"2015-01-28T19:14:58","slug":"","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/lluvia\/","title":{"rendered":"","raw":""},"content":{"rendered":"","protected":false,"raw":""},"excerpt":{"rendered":"","protected":false,"raw":""},"author":1,"featured_media":360,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"_ca_post_content":"<span class=\"dropcap\">N<\/span>icu estaba sentada en un taburete de uno de los m\u00faltiples puestos de comida callejera del barrio de Shinjuku mirando como ca\u00edan los \u00faltimos hilos de lluvia de una larga tormenta de verano. Con una mano se sujetaba la cabeza reclinando la mejilla contra su palmo izquierdo y, con la otra, jugaba con los restos de soba de su bol revolvi\u00e9ndolos desganada con los palillos. Si almenos hubiera tenido el valor suficiente, hac\u00eda un par de minutos, antes de que Shinu se marchase. Se reprochaba. Lo hab\u00eda ensayado infinidad de veces en su mente tumbada en la cama antes de acostarse. Al final, como siempre, hab\u00eda sido incapaz y s\u00f3lo hab\u00eda podido articular un par de frases fuera de sitio y sin sentido.\r\n\r\n- Invito yo \u2013se hab\u00eda levantado Shinu alargando los dedos con un pu\u00f1ado de monedas hacia el due\u00f1o de la tienda.\r\n\r\n- Gracias \u2013hab\u00eda respondido ella de forma autom\u00e1tica-. \u00bfShinu, me acercar\u00edas la mano al pecho? \u2013hab\u00eda soltado \u00e9sta de repente, que desde hac\u00eda d\u00edas le daba vueltas a c\u00f3mo contarle su secreto a su amigo.\r\n\r\n\u00c9l, sin apenas inmutarse, ya acostumbrado a las extravagancias de Nicu, le hab\u00eda cogido su mu\u00f1eca y la hab\u00eda guiado con firmeza hasta que ella tuvo su propia mano apoyada en su plano pecho. Nicu, desconcertada, hab\u00eda apretado los dedos contra su camisa sintiendo las bendas que la encorsetaban por debajo. Eso no es lo que hubiera tenido que pasar. Era la maldita mano de Shinu la que tendr\u00eda que haber reposado sobre su oprimida feminidad. Este, ajeno a las preocupaciones de Nicu, y sin dar tiempo a que esta reaccionase, le dio un golpecito en el hombro y se despidi\u00f3. \u201cNos vemos luego\u201d. Nicu, despu\u00e9s de que \u00e9l desapareciese m\u00e1s all\u00e1 de las cortinillas que daban a la calle, hab\u00eda suspirado impotente y se hab\u00eda abandonado a su mundo hasta ahora.\r\n\r\nInspir\u00f3 profundamente y se levant\u00f3 del taburete dando un peque\u00f1o brinco. Antes de abrir el paraguas para resguardarse de las tristes gotas que a\u00fan persist\u00edan, dio media vuelta para echar un \u00faltimo vistazo a la barra en la que instantes antes hab\u00edan estado sentados y rebobin\u00f3 la escena una vez m\u00e1s. Donde a\u00fan reposaba su pareja de palillos como buenos compa\u00f1eros, le pareci\u00f3 ver un par de hormigas sin alas elevarse hacia el techo arrastradas por una corriente invisible. No entend\u00eda como siempre terminaban almorzando all\u00ed. Aquel sitio era mugriento.\r\n\r\nSali\u00f3 de la tienda y se dispuso a navegar a la deriva por las calles de Shinjuku, como hac\u00eda cada vez que necesitaba poner orden a sus pensamientos. Dobl\u00f3 la segunda esquina a la derecha en direcci\u00f3n a Shibuya confundi\u00e9ndose entre un mar de paraguas de colores. A medida que avanz\u00f3 por la avenida, los paraguas se fueron cerrando como t\u00edmidas flores recluy\u00e9ndose en su interior. Nicu mantuvo el suyo abierto. Bajo la tela negra se sent\u00eda protegida. Se detuvo un instante frente a una librer\u00eda de barrio que atrajo su atenci\u00f3n. All\u00ed de pie, una gota le salpic\u00f3 el codo desde abajo y se le col\u00f3 por la manga de la camisa ascendiendo hasta la ra\u00edz del cuello hasta perderse entre su tupido pelo corto. Pens\u00f3 que la insignificante librer\u00eda a duras penas pod\u00eda respirar entre brillantes escaparates y paneles luminosos anunciando lo \u00faltimo en tecnolog\u00eda. El rebozado de su fachada se desmoronaba como un puzzle inacabado al igual que lo hac\u00edan a menudo sus ilusiones.\r\n\r\nNicu cogi\u00f3 una bocanada de aire y prosigui\u00f3 sin rumbo fijo. Media docena de manzanas m\u00e1s all\u00e1, en la entrada del parque Chiyoda, not\u00f3 como una leve r\u00e1faga le sub\u00eda por la pernera del pantal\u00f3n. Desvi\u00f3 la mirada hacia el suelo h\u00famedo y esta vez pudo ver como miles de gotitas se despegaban de la tierra para alzarse hacia el cielo siguiendo aquella peculiar corriente. Los \u00faltimos p\u00e9talos de cerezo ca\u00eddos de la pasada primavera se les unieron en una danza vertical.\r\n\r\nLa gente ech\u00f3 a correr despavorida ante aquel ins\u00f3lito fen\u00f3meno que cada vez levantaba objetos de mayor sustancia. Peri\u00f3dicos, paraguas, m\u00f3viles, agendas y carteras. Nicu sigui\u00f3 andando ensimismada por la extra\u00f1a naturaleza de lo que observaba. Ella se sent\u00eda bien, distinta, como la lluvia que, como ella siempre, ahora hab\u00eda decidido ir contracorriente.\r\n\r\nAbsorta por el espect\u00e1culo, el azar la quiso llevar al callej\u00f3n donde diez a\u00f1os atr\u00e1s el mismo destino la hab\u00eda hecho esconder su verdadero yo. Un alarido punzante la despert\u00f3 de su trance. Al instante se percat\u00f3 del sitio en el que se encontraba y tuvo un primer impulso de huir. No pudo, los pies hab\u00edan empezado a despeg\u00e1rsele del suelo. Trag\u00f3 saliva y clav\u00f3 la mirada en las profundidades del callej\u00f3n. Las pupilas se le dilataron, sus pies forcejearon para mantenerse en tierra firme al igual que aquella fat\u00eddica noche de invierno. Not\u00f3 como una mano furtiva le desgarraba las entra\u00f1as, como si todo estuviera volviendo a suceder. Alguien la agarr\u00f3 de la mu\u00f1eca y tir\u00f3 violentamente de ella. Nicu grit\u00f3 aterrada.\r\n\r\nSus deportivas de goma volv\u00edan a contactar con el suelo. Era Shinu que la hab\u00eda rescatado de su pasado. Una l\u00e1grima de alivio le brot\u00f3 de los ojos y se uni\u00f3 a la lluvia ascendente.\r\n\r\nArropada por los c\u00e1lidos brazos de su amigo, Nicu se sinti\u00f3 segura y al fin pudo liberarse de las dudas que la persegu\u00edan. All\u00ed abrazada, pens\u00f3 en el misterioso poder que pod\u00eda transmitir el contacto con la piel humana. No renunciar\u00eda a seguir siendo la misma Nicu, distinta de la que naci\u00f3, pero con la que aprender\u00eda a sentirse a gusto. Quiz\u00e1, as\u00ed era como hab\u00eda querido ser siempre y s\u00f3lo ahora pod\u00eda comenzar a entreverlo.\r\n\r\nLentamente los p\u00e9talos de cerezo fueron descendiendo del firmamento. Bajo la lluvia que ca\u00eda de nuevo, Shinu le dio un golpecito a Nicu en el hombro y los dos pusieron rumbo a las ahora desiertas calles de Shibuya.","_ca_post_name":"lluvia","_ca_post_excerpt":"","_ca_post_title":"Lluvia","_es_post_content":"","_es_post_name":"","_es_post_excerpt":"","_es_post_title":"","_en_post_content":"","_en_post_name":"","_en_post_excerpt":"","_en_post_title":"","edit_language":"es"},"categories":[119],"tags":[133,134,125,126,146,144,145,137,130,131,132,135,127],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370"}],"collection":[{"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":371,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370\/revisions\/371"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/360"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/joanpahisa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}